Discurso político: uso del negativo
Los discursos políticos fluctúan entre el uso del afirmativo para enunciar promesas sin aclarar la estrategia a implementar para cumplirlas, o del negativo cuando se quieren encubrir realidades o intenciones. Por ejemplo, la frase “pensar en la elección presidencial de octubre del 2027 a dieciséis meses de su realización es una locura”, en la práctica actúa como línea de largada para que políticos, empresarios, sindicalistas, periodistas y encuestadoras reales y ficticias, entretengan con posibles candidaturas y alianzas, que van de lo posible a lo disparatado. El ciudadano debiera usar esta etapa de campaña híbrida, para detectar incongruencias y falacias de los mensajes, tarea que será de utilidad para juzgar al momento de decidir su voto. Se considerarán frases y datos específicos con cita de la fuente cuando corresponda, y el funcionamiento de sectores de la estructura institucional.
En el campo judicial, tema a tratar, el uso del negativo se caracteriza por el “no hacer”, aplicando procedimientos que paralicen, retarden, compliquen y licúen pruebas en las causas de corrupción política, con la colaboración de leyes y organismos que lo facilitan. Para argumentar sobre lo expresado, se toman los casos Insaurralde, AFA y Adorni en orden cronológico, que adecuadamente interrelacionados, agregando la necesaria y masiva designación de jueces y camaristas, transparentan varias de las razones del pobre funcionamiento judicial, en términos de causas cerradas en tiempo y forma con relación de las tramitadas, que, por añadidura, favorecen las denuncias mafiosas que pretenden consecuencias políticas inmediatas, invocando cínicamente fines morales. Las fuentes informativas provendrán de la prensa escrita tradicional en general, por estar al alcance de todos, con opiniones de integrantes reconocidos del llamado “ámbito político”, que incluye a periodistas y analistas. Se evitará basarse en abstracciones (la gente, la corrupción), citando nombres y hechos concretos, inicialmente sin prejuzgar, sospechar y calificar a los mismos, pero insertos en una matriz ordenadora de los múltiples datos volcada a la sociedad, cuyo diseño es subjetivo, pero que puede reformularse para sacar individualmente sus propias conclusiones. Lo importante es pensar, y plantearse interrogantes.
Un caso ideal para comenzar el ejercicio es el de la Mansión en Villa Rosa, Pilar, que iniciada en diciembre del 2025 solo se conocen los nombres Pantano y su madre Conte como dueños o testaferros, sin tener capacidad contributiva, y que a la fecha han intervenido directa o indirectamente un total de 16 magistrados, a los que se agregan el que allanó la vivienda del denunciante de la Mansión, y los tres que aceptaron al baldío en Pilar como sede de la AFA, en lugar de la histórica situada en la calle Viamonte, en la ciudad de Buenos Aires. En este hecho que no reconoce antecedentes desde la recuperación de la democracia, el uso del “negativo” judicial, que podría interpretarse como complicidad, se manifiesta haciendo rotar el expediente a través de reclamos de competencia y excusaciones. En la cronología de la causa, se citan solo los nombres de jueces y camaristas. Los fiscales, en cada instancia opinaron que la causa no podía permanecer a cargo del juez federal de Zárate-Campana, Adrián Charvay.
Diciembre 2025.- Jueces Daniel Rafecas y Javier Biscayart, camarista Leopoldo Bruglia y juez Aguinsky.
Enero 2026.- Juez Walter Saetone (allanó la vivienda del denunciante de la mansión), camarista Alberto Lugones (ordenó que el expediente pasara al juez federal Adrián GonzálezCharvay, de Zárate-Campana).
Febrero 2026.- Camaristas Carlos Mahiques, Daniel Petrone y Javier Carbajo. Se excusó Mahiques, y lo suplantó la jueza Angela Ledesma.
Marzo 2026.- Se excusó el camarista Daniel Petrone, y lo suplantó el juez Mariano Borinsky.
Mayo 2026.- Ledesma, Carbajo y Borinsky anularon el envío de la causa a Charvay, y resolvieron que el conflicto de competencia lo decidieran los jueces Roberto Hornos y Carolina Robiglio. Borinsky habló de “celeridad procesal”
Junio 2026.- Los camaristas Gabriel Rolleri, Maximiliano Caia y Juan Manuel Converset aceptaron como sede de la AFA el baldío en Pilar. Los camaristas Hornos y Robiglio resolvieron que la causa de la Mansión se tramite en el juzgado penal económico que subrogaba Aguinsky, y actualmente subroga la jueza Verónica Straccia.
Julio 2026.- A través de sus abogados los testaferros presentaron un recurso contra esta decisión, que con la disidencia del juez Alejandro Slokar, aceptaron los camaristas Diego Barroetaveña, que integró el Tribunal de Ëtica de la AFA, y Mariano Borinsky, que al tratar el tema en mayo habló de “celeridad procesal”.
En la reflexión del próximo miércoles se comentará la designación de postulantes para cubrir juzgados vacantes. Pero se adelanta una hipótesis de trabajo. Es conocida la anécdota de cuando en la sesión de mayo 2002, el entonces senador Alfonsín fue filmado leyendo en su banca un “papelito” alcanzado por un colaborador, que indicaba que había que cajonear a determinado juez. Como veremos, con la creación del costoso Consejo de la Magistratura en 1994, nada cambió.
Aires,22 de julio de 2026

Alberto Landau
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